El click del campesino

octubre 27, 2009

Apuntes para un viaje I

Filed under: Uncategorized — Dayán García La O @ 1:29 pm

Amplias secuencias de imágenes aparecen cuando pienso en mi último viaje al lejano Oriente. Quiso el destino, en su inexplicable lucha, borrar distancias entre esta zona del país y yo. He cruzado en varias ocasiones la línea divisoria. Una vez Santiago de Cuba y el Pico Turquino, otra el softball de la prensa me llevó a Bayamo, también Holguín apareció a través del evento deportivo que justifica las borracheras entre los hombre del gremio y en la última oportunidad fue la misma razón que me impulsó hace dos meses a la aventura que quiero compartir.

Mi objetivo es describir lugares que quizás muchos han disfrutado, estimular el recuerdo, por aquello de que “recordar es volver a vivir”.

PD: Curiosidad: las tres veces que he estado en la ciudad de Holguín no he subido la Loma de La Cruz. Y eso es como ir a La Habana y no ver el Capitolio.

“Difícil Travesía o la Odisea”

Pensaba viajar en avión, pero mi abuela no tenía el sábado los venerables convertibles y tuve que esperar al lunes para que los retirara del banco. El martes al mediodía me esperaban en Holguín. En un arranque puro de aquellos que no tienen ni perritos ni gaticos dije: ¡Me voy por carretera! Y sin darme cuenta estaba en un almendrón hasta Colón, después otro animal de esa especie hasta la Ocho Vía y en ese momento comenzó la pelea encarnizada por enrumbar la barca en el mar bravío, y con Penélope esperando en la otra orilla.

Compré unas galletitas dulces de esas que no se sabe nunca de donde salieron. Mientras me rompía los dientes masticando los especimenes que semejaban golosinas, me detuve a mirar donde estaba, los por qué, los pero…

Si muchos han estado en el punto de recogida de Aguada de Pasajeros me darán la razón, el desolado lugar está adornado en la actualidad con una ultramoderna e ¿incomoda? caseta de fibrocemento, en el separador se alza una sombrilla donde los venerables amarillos dejan su alcancía y su portento físico. Aquí aparece un personaje digno de describir. Junto a los de traje amarillo había un inspector estatal de transporte, a juzgar por el uniforme que vestía, llevaba una bicicleta Forever de esas que salvaron a tantos durante el período especial y en los dientes todo el tesoro en oro del Sultán de Brunei… ¿un inspector estatal? Pues el señor, digo, los señores con tablilla en mano se aprovechaban con un descaro absoluto de la necesidad de viajar de varias decenas de personas que estábamos allí.

Paraban los carros de todo tipo, y de un precio oficial que ronda los tres pesos cubanos pedían hasta 100 pesos, cosa que el necesitado en un arranque de masoquismo “barato” pagaba sin chistar. Así pasaron las horas y el bolsillo engordaba más que la típica y risible alcancía que cargaban. El ritual era el mismo, el vehículo se estacionaba a unos metros de la gente, el chofer cruzaba unas palabras con los generosos inspectores (traduzco: oye, tanto pa ti, y otro tanto pa mí) y con hilarante parsimonia endosaba:
– 100 pesos a Las Tunas.

Y lo más jodido era su risa de Papá Noé, la mirada de héroe, de salvador. Así pasaron 8 horas, cero comida, cero agua. Menos mal que en momentos difíciles se multiplica la solidaridad del cubano y una señora me dio de su preciado líquido y yo le rompí los dientes con las galleticas que me quedaban.

Después de ese tiempo me monté en un ómnibus articulado, de los que sustituyeron a los camellos en La Habana con destino a Ciego de Ávila, 10 kilómetros después yacía semimuerto, yo entre marabú y marabú sin al menos aquello que creía el antro de la incomodidad pero que ahora añoraba con nostalgia: los bancos de fibrocemento del punto de recogida de Aguada de Pasajeros.

En el articulado viajaban alrededor de 50 personas, las que se desparramaron a lo largo de la carretera en una lucha bestial por la supervivencia, el pasaje y contra los mosquitos. A las 11 apareció una guagua hasta Sancti Spiritus, y ya había que montarse en lo que fuera que se acercara a un pueblo donde vendieran pan con timba. Habíamos creado un equipito en el viaje. Un guardia de Granma, y dos paisanos suyos que viajaban porque tenían un familiar enfermo, si no me falla la memoria eran de Güira, o lo que es lo mismo, de la punta de una loma.

Creo que ya estoy llenando cuartillas en esto de contar una travesía que es mejor olvidar, Sancti Spíritus, tanque lleno de pan con jamón y refresco, guagua hasta Ciego de Ávila y en la zona de la piña ocurrió algo increíble. Cerca de 5 millones de cubanos en la Terminal, imposible la lista de espera, ya me había quedado solo así que estaba desechada la idea de ir para la carretera central, llegaron y se fueron varias guaguas y pude observar a un tipo, de esos tan sui géneris que sabes a primera vista que no son ni pasajero, ni chofer, y que ocupan largas horas de sueño en eso que llaman “la lucha”. Al abordar al tipo en cuestión no pudo decir otra cosa que:
– ¿Asere tú eres guardia o que?- Y mi pobre cara de desamparo, suciedad y desesperación lo convenció.
– Ahora sale el Santiago de Cuba, te sirve hasta Las Tunas, pero tienes que darme tu camisa.
La Difunta Camisa

La camisa ( la foto es la última del ejemplar, en el punto de recogida de Aguada de Pasajeros) era más que una reliquia museable, fue la primera prenda de vestir que mi mamá me mandó deVenezuela cuando comenzó su misión hace más de tres años, de ahí el valor agregado. No lo pensé ni media vez, fui a un rincón, saqué pulóver, y esperé el llamado. Salimos caminando y como por arte de magia la guagua de Santiago paró a mi lado, abrió sus puertas y un cómodo asiento me acogió solo por el precio del pasaje y una camisa de menos en el maletín. Después todo fue fácil, en Las Tunas sobraban los carros para Holguín, un largo viaje entre lomas y llegué a mi destino. No había pegado un ojo en 24 horas, además de la incertidumbre, esa que mata. Los que han tenido la oportunidad de un viaje al Oriente en “botella” sabrán que no es de Wiskhy, ni de Havana Club, posiblemente sea el envase de ¿cloro? que venden en el barrio, pero ya eso lo dejo para otro post.

octubre 5, 2009

Nosotros, los de entonces, somos los mismos.

Filed under: Uncategorized — Dayán García La O @ 6:24 pm

[*] Sobre una idea de Pablo Neruda

Nos reunimos, después de tantos esfuerzos infructuosos. Solo unos pocos respondieron al llamado de Joanna, la Pérez, pero eso bastó, no hizo falta la multitud para recordar, adelantar, profetizar y/o soñar sobre lo que ha significado todo un año de trabajo. ¡Duro! Quedamos en vernos en el Bodegón de Theodoro, local que por problema generacional no pudimos degustar a plenitud como estudiantes. El retraso propio del cubano, ese que no puede faltar, y las tropas amainadas cuantitativamente eran un preámbulo de un aburrimiento multiplicado, mas, junto al sentimiento de tiempo perdido que todos experimentamos al principio coexistía el saber que habían tantas cosas que decir y escuchar.
Botella de ron, inseparable compañera de la nostalgia, un parque cualquiera (el más cercano) y una invitación a la dama de oro del Periodismo: La Muela. En minutos habíamos “descuerado” a media aula, analizado las capacidades lingüísticas del que llegó a JEFE,         los planes de viaje… al interior del país, y las interioridades de cada compañero de trabajo. Especial atención acapararon los “explotes” en el gremio (entiéndase como proceso de desaparición física y/o mental de aquellos que juegan con candela, o sea la pirotecnia, condición necesaria para la dinamita, BOOM, ¿ya?).
Estuvimos juntos algo más de dos horas, o sea, el tiempo necesario para que la botella quedara como perfecta anoréxica. Desandamos esa tarde-noche la relación de Ailín con el arte (¿algo nuevo?), las historias deportivas de Anelí, la adicción al Mediterráneo de Amelia, y hasta mi proyecto de integración latinoamericana. Ary, quien en un arranque de dependencia llevó al jevito (aclaro que me cae muy bien el chama), tuvo que soportar el recuerdo del Turquino Eterno, cuando el que no vio a Martí la veía a ella perfectamente. Mayle, semidependiente, llegó con  unos amigos y como por arte de magia apareció su media naranja, quien entre risas logró en menos de 5 minutos recoger a su mitad de cítrico. Joa, organizadora principal del encuentro, dependió de su estrés periodístico, de sus sueños y frustraciones. En fin, fue reconfortante dedicar un tiempo al pasado-presente, gracias a los que respondieron al llamado, gracias a aquellos que no fueron porque así hubo más ron, y gracias a ese reloj que no para de regalarnos un pretérito. Así es la vida.
PD. Quedo debiendo una buena imagen, fue lo que alcancé a tomar con mi celular. Hasta la próxima.

septiembre 23, 2009

¿Convencida?… por el disfraz de la mentira

Filed under: Uncategorized — Dayán García La O @ 6:22 pm

Por Alisil González Quijada

El pasado domingo 20 de septiembre a pesar de todos mis temores y prejuicios, me descubrí totalmente enganchada, conmocionada, conmovida y extasiada, disfrutando entregada a aquello que aunque mis ojos veían por la señal abierta de Tves, parecía mentira. Ya hoy es miércoles 23, ya no tengo en la pantalla a Yotuel sin camisa, ya no veo las lágrimas de la Tañón y ya no tengo el hermoso espectáculo del público cubano derrochando alegría (la mas hermosas de las imágenes que esa tarde vi), por tanto considero, sin ánimos de ser agua fiestas, que es la hora de ver las cosas desde otro punto de vista diferentes a lo inmediatamente sensible.
Como ya quedé en evidencia lo digo aquí sin tapujos: ME CONVENCIERON…lo que no sabía es que iba a tardar tan poco tiempo convencida (creo que queda nuevamente fe de mi problema de constancia, pero soy géminis y eso no es mi culpa), y ahora en mi confundida cabeza empiezan a aparecerse una serie de preguntas: ¿Cuántas cosa terribles se han hecho en nombre de la paz?, ¿Puedo compartir lo que Juanes entiende por paz? o mejor dicho: ¿le interesa realmente a Juanes algo relacionado con la paz, con la justicia y la igualdad?, discúlpenme pero no se puede borrar de mi cabeza las imágenes de este señor junto a otros artistas (por cierto la mayoría pertenecientes a Universal Music) cuando a principios de este mismo año se lanzó la aventura de un concierto del mismo nombre al presentado en mi querida Habana en la frontera colombo-venezolana, concierto en el cual dicho personaje no perdió oportunidad de dar a conocer la sublime y gran admiración que siente hacia Álvaro Uribe.
He aquí la respuesta a una de las preguntas, y esa respuesta es NO!, no hablamos de lo mismo Juanes. ¿Es que acaso se nos olvida que existen miles maneras de penetración?, ¿es que se nos olvida que no solo se hace guerra a fuerza de balas y bombas? ¿Acaso no hemos tenido suficiente con la influencia que a nivel mundial los medios masivos de comunicación han tenido en su miserable misión de imponer la supremacía de los que ostentan el poder? No me lo perdonaría señores, no me perdonaría el aplaudir pasivamente dicho espectáculo y descubrir después que desde la heroica Plaza de la Revolución, frente a la inmortal imagen del Che, sobre el sagrado suelo donde descansan innumerables combatientes y frente al glorioso pueblo cubano se llevó a cabo otro circo más en función de los fines mas individualistas y miserables a favor del nefasto MERCADO por medio de la cómplice INDUSTRIA DE LA MÚSICA.
Recuerdo a Olga Tañón hablando de los tiempos de cambio y la necesidad de “vencer el miedo” y me asusto, recuerdo a Juanes gritando “viva Cuba Libre” y me da miedo, recuerdo la letra interpretada a dúo por Juanes y Bosé “quiero una isla en el medio del mar para llamarla libertad” y me cuesta hasta pensar, pero al cabo solo me toca decir tal cual cantaba otro protagonista de dicho acontecimiento, el querido Carlos Varela, “No se que va a pasar si la mentira se disfraza de verdad”.

septiembre 22, 2009

¡¡Me convencieron, Coño!!

Filed under: Uncategorized — Dayán García La O @ 10:04 pm

(Nacido de una idea de Alisil González)

Pasó el concierto, no estuve en la Plaza y aún me queda el sabor amargo del arrepentimiento. Me quedé con ganas de hacer historia, porque eso precisamente pude ver a través de la pantalla de mi televisor que hacían mis paisanos.
De nada sirvieron los bailes improvisados en mi sala, los gritos que seguramente fueron escuchados en el Vedado o el tarareo de alguna que otra canción conocida; solo consumía mi vista aquella desventura de no protagonizar un momento como ese.
No solo Juanes y Olga Tañón, figuras mediáticas indiscutibles, ni las demás BESTIAS que participaron en Paz Sin Fronteras II, merecen el SHOW de la prensa, también el respetable tiene su lugar de honor. Que sea esta una oda al público cubano, a esas un millón 150 mil ganas que le pusieron al proyecto, a esa intranquilidad propia de los latinos, a esos empujones bendecidos, a esas sandalias perdidas en tiempos en que calzarse es toda una odisea (tanto como atrapar el sombrero de la mujer de fuego lanzado al aire o ir a un baño en pleno megaconcierto).
La gente respondió, MI GENTE estuvo ahí para decirme que soy un flojo, que no estuve en la vanguardia, que elegí la comodidad de un día de casa antes de estar a la altura de mi tiempo, tiempo de apertura, diálogo y paz en una tarde de domingo espléndida. ¿Quién ha visto un negro con miedo a una buena soleada? Pues sí, así quedé, rezongando y bailando sin descanso. Bien Jovanotti, Bien Orishas, Bien TODOS, ¿QUE TODOS? BIEN VAN VAN.
Concierto disfrutado al máximo. La imagen imperial de la Tañón machucando cada parte de mi virilidad y los celos inocentes cuando descubrí a mi media naranja extasiada con el portento físico de Yotuel. Ahora recuerdo y entiendo a la amiga racista que pregona que si algún día un negro… pues ese CARAJO. (Y SOY HOMBRE PROBADO, JEJE)
Siempre ese público mío, ñooooooooooooo, ñoooooooooooooooo, y después las lágrimas de paz y amor de la Olga, sí, esa misma que vive en Orlando, EE.UU, sí, esa misma que dijo que este era el viaje más importante de su vida. Yo era uno de esos escépticos antes de las 2 de la tarde del domingo, pero entre lamentaciones- emociones solo pude decir cinco horas después: ¡¡Me convencieron, Coño!!

septiembre 11, 2009

Acerca de la entrevista

Filed under: Uncategorized — Dayán García La O @ 1:21 pm

Mi actividad reporteril se vio invadida en el mes de junio por la tutoría a una estudiante de primer año de periodismo, quien para un trabajo docente necesitaba mi valoración sobre la siguiente afirmación del periodista Orlando Castellanos: el peor o mejor entrevistado depende del entrevistador; si logra o no comunicación; si logra o no una corriente de confianza, de sinceridad, de empatía, de diálogo. Aquí estan mis respuestas al pie forzado.El oficio periodístico se fundamenta en el arte de entrevistar. Todos los géneros dependen de la capacidad de dialogar, intercambiar, opinar, recibir y ESCUCHAR. El buen entrevistador obedece a su oído, y necesita la habilidad para lograr en el entrevistado las respuestas a su objetivo informativo. Otro aspecto importante es la observación, en ocasiones los gestos o expresiones del rostro brindan también mucha información. Cuando recapitulo sobre este género encuentro una mezcla de las excelentes clases recibidas en la academia, los consejos de la profesora Mirian Rodríguez Betancourt, las lecturas de psicología de la personalidad robadas de los libros de mi novia y la experiencia acumulada por el colega (salvando las distancias, claro) Luis Sexto cuando me enseñaba estilística y narrativa.Muchos concuerdan en que el periodismo es una profesión multidisciplinaria, por lo que se necesita colectar conocimientos en pos de llegar al receptor. Por eso la psicología resulta de tanta ayuda. El entrevistador debe conocer los rasgos principales de la personalidad de su entrevistado, su temperamento y de ser posible documentarse con colegas sobre anteriores entrevistas.Entendiendo que hay varios tipos de entrevistados, el profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana Miguel Ernesto Gómez apunta que “para que fluya la comunicación no puede existir el influjo de un sujeto hacia el otro, sino la interacción entre ellos. El periodista no puede sentirse “superior” a su entrevistado porque este tenga, tal vez, un menor nivel cultural pues entonces la comunicación no fluiría de la mejor manera entre ellos.” Indiscutiblemente ese es un mal que hemos observado- leído- escuchado muchas veces.Es necesario para el buen resultado entender que en la entrevista confluyen dos puntos de vista, y no llevarla a un monólogo del periodista, aspecto recurrente en nuestra prensa.Castellanos señala una verdad indisoluble, una buena entrevista necesita de un elevado nivel de confianza, empatía y sinceridad, en la medida en que seamos capaces de ponernos en el lugar del otro, que el entrevistado no tenga reservas fluirá adecuadamente el puente de comunicación.En mi insuficiente experiencia reporteril (menos de un año) abundan varios ejemplos, buenos y malos. Recuerdo una entrevista en Informática 2009 a un empresario chino, interprete por medio, ocho preguntas le lancé de un cuestionario semielaborado minutos antes, el empresario respondía en palabras cortas además de “ilegibles”, el interpreté alargaba sus repuestas en español y yo pensaba: “verdad que una palabra en chino es 20 en español”. Cuando terminé, satisfecho, el traductor despejó mi curiosidad:- Amigo periodista, seis de las preguntas que hiciste el señor las respondió con SI o NO, yo agregué la información que supuse usted necesitaba. Cuando revisé era acertado lo que me decía. Fin de la anécdota. No hace falta nada más.

Allende, Prensa Latina y su historia

Filed under: Uncategorized — Dayán García La O @ 12:42 pm

La Historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen, escribió Salvador Allende horas antes de morir en el golpe fascista de hace 36 años protagonizado en Chile por la junta militar.

En el Palacio de la Moneda cayó el 11 de septiembre de 1973 el presidente de un gobierno democrático, sin traicionar sus principios de dignidad y decoro, “no saldré del Palacio, no renunciaré a mi cargo y defenderé con mi vida la autoridad que el pueblo me entregó”, y así fue…

Cuando las bombas sembraban el terror en las calles de Santiago de Chile en las horas del golpe, la obligación moral de informar la verdad sobre los acontecimientos convirtió a la agencia Prensa Latina (PL) en portavoz de la resistencia del pueblo ante la opresión de los militares.

La Agencia Latinoamericana de Noticias PL había surgido 14 años atrás con el objetivo de contrarrestar la innegable hegemonía y la tergiversación en la región de los grandes monopolios de los países desarrollados. Jorge Timossi, era uno de los corresponsales de PL en la nación suramericana pisoteada por las hordas fascistas, su reportaje “Las últimas horas de La Moneda” contribuyó notablemente a esclarecer la verdad histórica sobre la muerte de Allende.

Mario Mainadé, otro de los protagonistas, me comentó que llegó a Chile en 1972 y no tuvo buena impresión de los militares, “me parecía estar frente a un cuerpo fascista”.

No entiendo como un hombre más que inteligente como Allende no pudo tener esa visión, incluso creía que ellos eran defensores de la Constitución, lo que se demuestra con el ascenso de Augusto Pinochet semanas antes del golpe, rememoró Mainadé.

El periodista, quien trabaja en la actualidad en el departamento de Calidad de la sede central de PL, considera que los hechos del 29 de junio de ese año conocidos como el Tancazo eran un ensayo de lo que ocurriría dos meses después.

PL estuvo en pie de información desde ese 29 de junio, después vino el paro del transporte y la paralización del país, y seguíamos con atención la unidad entre el Partido Demócrata Cristiano, el Partido Nacionalista y los principales jefes de las Fuerzas Armadas, aclaró Mainadé.

La oficina de PL fue allanada por los golpistas, en las primeras horas del 11 de septiembre, “la cara contra la pared, las manos en alto y encañonado junto a mis compañeros por nerviosos militares, mientras retumbaban disparos de tanques en la esquina de Mirandé y Agustinas, recuerda Orlando Contreras.

No obstante PL siguió informando sobre la resistencia del pueblo contra la junta militar. Con un alto sentido del deber, con una ética profesional que no dejaba espacios a la falacia, la mentira o la humillación. El mundo supo la verdad de lo que ocurrió en Chile, la agencia latinoamericana de ello se encargó

septiembre 10, 2009

¿Miedo a la humildad?

Filed under: Uncategorized — Dayán García La O @ 6:34 pm

Valores morales. de esto he escuchado mucho, sobre todo cuando mi paso por la secundaria dejó la huella de Educación Cívica marcada por un camino de solidaridad, honestidad, laboriosidad, humildad, *dad, *dad, *dad. pero, en la mayoría de las ocasiones eran conceptos vacíos que aprendíamos de memoria para el día de la inspección poder repetir mecánicamente lo grabado.

Jorge Rizo era un estudiante modelo. Amante de las matemáticas y la computación, se dejó llevar por la fiebre de la Universidad de las Ciencias Informáticas. Tuvo un primer año de estrellas, sin creer en cálculos ni programación, con una avalancha de convalidaciones incluidas. Ya en el segundo curso pudo “milagrosamente” mover los hilos de la telaraña yaparecer en la Universidad de La Habana en la carrera de Cibernética, “esa UCI era un jamón y ahí estaba perdiendo mi tiempo miserablemente”, me comentó cuando coincidimos en la emblemática Plaza Cadenas.

Jorge pecó de arrogante y pagó su precio. Tuvo un año de batalla insostenible con la programación, y claudicó un día de agosto en la competición internacional. “Ñoooo no era jamón, era un chícharo”, solo pudo decirme cuando vi que sus compañeros de grupo eran otros.

Mi amigo Rizo repite el año, y solo en este momento pienso en lo difícil de aprehender el concepto de humildad, ese de cuando éramos niños y máquinas de repetición automática, ese que no se convirtió en valor para Jorge y para muchos otros.

Algunos entendidos defienden que la humildad es una virtud de realismo, pues consiste en ser conscientes de nuestras limitaciones e insuficiencias y en actuar de acuerdo con tal conciencia. Más exactamente, la humildad es la sabiduría de lo que somos. Es decir, es la sabiduría de aceptar nuestro nivel real evolutivo.

Asimismo el Diccionario Ilustrado Aristo resume que la humildad es la virtud consistente en conocer nuestra bajeza y miseria, y proceder de conformidad con este sentimiento, bajeza de origen, situación, etc.

Hasta aquí puedo parecer un estudiante robotizado de secundaria básica, pero mi intención solo es saber hasta qué punto ser humilde es hoy una preocupación dentro de la sociedad cubana. Ahora se torna un poco difusa lasituación. ¿Hasta donde somos conscientes de nuestras restricciones? ¿No es hasta darnos en la cabeza (incluso varias veces) que entendemos, como los animales, una determinada lección?

Debe alarmarnos en este tiempo de consumismo, divisa y ostentación, ver a unos niños que no rebasan los cinco años vestidos como hazmerreíres hollywoodenses tanto como los superescapa´os que no te dan un chance y acaparan todo lo que en materia académica e intelectual se pierde porque “ellos son capaces.”

La mente humilde es receptiva por naturaleza y por lo mismo es la que mejor está dispuesta a escuchar y a aprender. Entonces hagamos un alto para permitir que cada experiencia enseñe algo, desde ahí, desaparecerán miedos y temores. Apuesto mi humildad.

El periodista no debe ir adonde va.

Filed under: Uncategorized — Dayán García La O @ 4:47 pm

Corría el mes de marzo del 2004. El primer año de Periodismo nos daba laposibilidad de “jugar” con la creación en la asignatura Géneros de Opinión, que en aquel entonces contaba la con la bienaventurada profesora Shelly Mayán.

Retozábamos con la crónica: ¡ese jíbaro!, a decir de Rolando Pérez Betancourt en un librito encontrado en una librería, y ya digerido, por eso de “ir con conocimientos previos a las clases”.

Era una mañana cualquiera y la citada educadora en aras de demostrarnos la premura de nuestro oficio, nos dio media hora para salir a la calle a buscar un tema que resultara un intento de crónica. ¡Ilusa! O ¡Ilusos los aportes salidos de esta hazaña! Entonces, desubicado, me senté en el portal a ver a mis compañeros partir a la batalla. Pensé rápidamente en motivos en este Vedado para poder “volar” y “hacer literatura” (eso pensábamos la mayoría de los bisoños).

Ya había perdido más de cinco minutos cuando me vino a la mente un lugar cercano que gozaba de mucha reputación entre los intelectualitos de la Facultad: Elconvento (de) San Juan de Letrán. Soñé por un minuto con los hábitos de las monjas, con la extraña energía que brota de cada planta o cada sillón en sus pasillos, con la total tranquilidad de su biblioteca, y me dije,: “esto es lo tuyo”.

Ya en camino, cuando me disponía a atravesar el parque Guajiro o Víctor Hugo en la intersección de 21 y H, veo un pelotón de ancianos, quienes engrasaban la “caja de bolas” con los necesarios ejercicios, pero muy cerca, refugiada detrás del tronco de un árbol descubro a una señora con un bastón en la mano repitiendo, cual fiel espejo, todos los ejercicios que hacían los demás. Me desvié y me senté en el banco más cercano, espiando cada movimiento, cada mirada.

Cuando terminan la abuela pasa por mi lado, “buenos días, hace un rato que la estoy observando, ¿por qué no se une a los demás?” “Mira mi niño, ahí nadie lleva bastón, y no quiero ser la única, yo estoy vinculada al grupo pero a la hora de los ejercicios me reservo este lugar alejado porque me da mucha pena.” Eran setenta y siete los años de mi interlocutora, y se puso a contarme de los casi treinta que fue cuidadora del parque en el que conversábamos, de las matas de mamoncillo que dejaron de existir años atrás, de la leyenda de los niños y el pozo, en fin, a los veinte minutos estaba con mi lápiz, solo, escribiendo las cosas que sentía, recordando a mi abuela que en mi natal Itabo sufre problemas de circulación sin tener una opción como esta.

A la media hora estaba ya en clases leyendo mi ejercicio. Era mi primeracrónica (o al menos un familiar cercano). Solo días después recordé lo delconvento, ¿no era ese mi tema de crónica? Nada, que a veces lo que se buscaestá más cerca de lo que creemos. Amén.

El olor de la partida

Filed under: Uncategorized — Dayán García La O @ 4:26 pm

Llegar es tan difícil como encontrar una cola de langosta en moneda nacional, o mejor en peso cubano, para no hacerle el juego a aquellos que creen que los venerados convertibles son internacionales; aunque pensándolo bien pueden llegar a serlo para los que como yo han tenido la suerte de nacer en lo más profundo de la nación: una mancha verde en el mapa de Matanzas.

Decir Itabo es, para los entendidos, hacer alusión a un lago o laguna,pero, para la mayoría desentendida es el motivo ideal para soltar lacarcajada reprimida desde el último programa de Los Amigos de Pepito.

De esa manera, después de las dificultades del viaje y de lo risible del nombre, me queda vivir sus “privilegios”. Para eso estoy aquí, debajo de la yagruma, con las plantas de los pies hundidos en el estiércol de ganado y rodeado de mis primos, quienes se apresuran a acabar con la frágil vida de una paloma rabiche, para después arremeter contra la parsimonia de las lagartijas.

Y ese es mi pueblo natal, el Macondo de mis 25 años de soledad, la causa de que mis pulmones se desborden de aire puro y de mi inevitable doctorado en ciencias de la equitación. En la esquina principal (o la única) se alza el majestuoso cine, aquel edificio momificado que me regalaba las tardes de sábado las concurridas tandas de El Flautista contra los Ninjas en 35 milímetros, y de donde salíamos los chamacos del barrio a buscar el sable-palo para hacer piruetas y soñarnos en Shaolín.

Eso acabó. Todo acaba, como las carreteras sin asfalto en las que intentaba vanamente montar patines, “para variar”, cómo le decía a los que se reían de mí.

Ahora, mientras canta el sinsonte en la ceiba cercana, Denis el menor de mis primos, ya tiene un lagarto prendido de la oreja izquierda; el Pío deja sin plumas al ave, y yo, el periodista, sonrío antes de tomar una bola de excremento bovino y al estilo de los muñequitos rusos, lanzarla al aire, es mi nieve; lástima que no tenga el mismo olor….. Salud para mis hijos. Itabo, qué fácil es partir.

Roleta al campo corto

Filed under: Uncategorized — Dayán García La O @ 3:52 pm

Último torneo de sofbol de la prensa en Matanzas, nos quedamos a un pelo de la clasificación, con igual balance de ganados y perdidos le bastaron dos carreras de diferencia a provincia de La Habana para relegarnos a un quinto lugar. Lo peor de todo es que me queda cierta incertidumbre, pues en el segundo juego con con los habaneros, con dos outs, bases llenas, el torpedero matancero (yo) cometió error sobre lance inofensivo. Dos contrarios al home plate y no se por qué, aún me queda el sabor amargo cuando pienso en la no clasificación. Mejor comparto la historia, y me preparo para el próximo en Ciego de Ávila.

Página siguiente »

Blog de WordPress.com.