El click del campesino

agosto 6, 2010

Las palabras dicen más que mi mirada desviada

Filed under: Cuba,Fotografía,Lente,Mirada,Mundo,Social — Dayán García La O @ 11:35 pm

Acabo de llegar de unos días de distensión espiritual, lejos del trabajo y el cableo noticioso cotidiano. Me pongo al día en la Internet, reviso mis correos, mis redes sociales (“qué afortunado es ese cubano”, pensarán muchos desde cualquier lugar del planeta) y encuentro un comentario oportuno, quizás inmerecido. Una amiga me pide que escriba en el blog, y eso además de amarrarme al Word y al teclado logra que me crea cantidad de cosas, como se llama en buen cubano al fenómeno de elevar la autoestima a planos insospechados.

Me gusta pensar que escribo para mí, para encontrar ese espacio de expresión que mejor me va (sigo de creído y la culpa no es mía), pero no es así del todo, a veces (solo a veces) es bueno camuflar la humildad tras un “qué lindo” o “qué bueno te quedó” y de eso esta amiga del comentario oportuno me regala bastante.

¿De qué escribir cuanto no tengo ese flashazo de inspiración de un momento o situación determinada? Me pregunto mientras me pican los dedos por las ganas de garabatear ideas sueltas… En eso estaba cuando la magia de Internet acercó a un amigo desde la lejana de la provincia de Las Tunas hasta los 60 centímetros que me separan del monitor. Fotógrafo de ese oriental territorio, conocido de los torneos de sofbol y miembro de la gran familia AINera se empeña en apretar el obturador siempre que tiene un plano interesante delante.

Descubro sus fotos navegando en la red, hasta mí llegan momentos y lugares fantásticos, aprendidos de memoria. Lo recuerdo hace poco de visita en La Habana, inquieto, amaneciendo para captar momentos, rostros y lugares. Yaciel Peña es un guajiro de esos que dejan escapar la nobleza por los poros. Lente Fiel es -creo- la última de sus bitácoras digitales.

A veces cuando quiero encontrar ideas rebusco entre las instantáneas de amigos, ahí siempre una señal te mortifica, te anima. Aquí encontré la razón de este post.  “Miradas más que palabras” comprende una mezcla de campos visuales, y es ahí donde satisfago mi necesidad de conflictos y emociones. A los 5 años cuando descubrieron una atrofia óptica en el ojo derecho que provocaba estrabismo, no tenía edad para entenderlo. Al pasar de los años me limité a no mirar de frente, huía de hacerlo fijo a los ojos, por miedo a que la otra parte girara la cabeza buscando otro destino.

Las miradas de Yaciel son distintas, de ella, de él, de ellos, tuyas… mías, enamoradas, atentas, complacidas, curiosas, cómplices, pícaras. Ahí están reafirmando la frase cliché de que los ojos son el reflejo del alma. Por eso a veces (y solo a veces) pienso que aunque me esfuerce por ser mejor cada día, siempre voy a tener un alma desviada. Y eso es para que el Alter Ego autosuficiente se relaje, baje los humos y logre el equilibrio de este campesino-citadino. Miradas dicen más que palabras…. Qué lastima amigo Yaciel, me quedo con las palabras, el espejo me dice que me van mejor. Un abrazo gallo tunero y que sirva este post, para que aumenten las visitas a tu Lente Fiel.

Anuncios

junio 1, 2010

El reencuentro

Filed under: Cuba,Mundo,Política,Social — Dayán García La O @ 5:45 pm

Casualmente el mismo mes de mayo la puso frente a mí,  con 12 años de diferencia. Antes fue el primer día del mes primaveral, ahora fue el último. Ayer me reencontré con mi memoria. Volé en un DC-10 más de nueve horas para sentirme nuevamente en París, donde la misma mujercita atrevida y auténtica guió mis pasos y rompió barreras para que el nombre de Cuba brillara en las casi dos horas que duró la conversación.

El colofón de la jornada comenzó con aquella llamada telefónica para que me presentara en la dirección, a pesar de la pena provocada por la muerte de Toledo (un admirable y revolucionario viejo-joven) y la prevista llegada tarde a “casa”  con el agregado estomacal de rezar para tener algo que llevarme  a la boca.

Children´s Summitt 1998, París. Este que escribe cambió la montura de su caballo por el incómodo asiento de un avión y su verbo rústico por un estilo cuasi diplomático, con la genuinidad de ese corte guajiro  e inocente. Allí estaba Soledad Cruz, principal artífice para que

La periodista Soledad Cruz, a quién conocí como embajadora de Cuba en la UNESCO (Foto tomada de Internet)

La periodista Soledad Cruz, a quién conocí como embajadora de Cuba en la UNESCO (Foto tomada de Internet)

EE.UU invitara por primera vez a unos niños cubanos a la referida V Cumbre Mundial de la Infancia.

Mi primer contacto con la destacada periodista, referente para mi madre y muchos de su generación, ocurrió una hora después de que el “pájaro de hierro” aterrizó en el aeropuerto Orly de la capital francesa, con cuatro grados de temperatura que le quemaban las ganas al caribeño más pinto. Los de la aduana, “frívolos y oportunos”, imaginaban un perfecto tráfico de infantes y nos retenían en un saloncito pequeño.

Hasta ahí llegó Cruz, entonces embajadora de Cuba ante la UNESCO, y si mis recuerdos me permiten fidelidad, olvidó el protocolo y en una regresión a los tiempos de su central natal formó un salpafuera en español, en francés mordido, en cubano, y en todo el idioma que sonara a que le dejaran tranquilos a sus pupilos y que terminó por supuesto con su victoria por KO. Me sentí durante 12 días uno de los niños de Soledad. Desde mis trece años disfruté los paseos, Disneyland, y todo lo que supo complementarle al evento.

Junto a amigos del Reino Unido en París, 1998

Junto a amigos del Reino Unido en París, 1998

A su programa colateral debemos la visita a una PERFUMERÍA de ensueño, al Pasaje Denon del Louvre para ver a la Mona Lisa,  a la magnífica Torre Eiffel con el añadido de la compañía de Miguel Barnet, la visita a la catedral de Notre Dame de los muñequitos, al Monumento de la Princesa Diana, la Plaza de la Concordia, el Arco del Triunfo y a todo aquel sitio a donde la Cumbre no llegó.

La recordaba como la encontré, parece que es nada esta decena de mayos. Canas que ya estaban, ese espíritu eterno, y una genialidad en su hablar lleno de esa sabiduría tan suya y esa sinceridad multiplicada. En esta Soledad de 2010 encontré mis preguntas, las respuestas de otros, las respuestas de nadie, en una complicidad profesional nunca imaginada por aquel itabense que llegó a París siendo niño y con aspiraciones de estudiar abogacía.

Le comenté mis preocupaciones, me emocioné con sus historias, con ese desenfado tan suyo, tan original a sus años vívidos a plenitud (imagino). Regresé al Senna y sus góndolas, al mismo tiempo que conocí sobre la historia de la Cuba de hace 20 años.

Fue un momento especial, quería congelar el tiempo, no hacer otra cosa que escucharla, sonreír ante su ingenio, reflexionar sobre sus verdades. “Soledad se siente acompañada…” fue el sabor urgente que me trajo el recuerdo, como en aquellos días de mayo de 1998 cuando nos recibió segura, confiada, perfecta. Gracias otra vez.

mayo 25, 2010

Los Ojos a la N de Olivia

Filed under: Cuba,Mundo,Social — Dayán García La O @ 12:23 am

“Solidaridad cibernética”, así definí para una amiga el hecho de que en la red visitáramos nuestros sitios con solo una alerta en el Chat. Tremendos ojazos descubrí en una de esas. La sobrina –como Manolito hizo conmigo- cautivó a una tía sensible en demasía, y que necesita de esas gratuidades del alma para sentirse linda a su antojo.

en la pantalla de mi pc...

en la pantalla de mi pc...

Los Ojos… aparecen con un matiz propio, al menos para mí. Son una mezcla de locura-cordura que encanta a este pobre idealista. Los Ojos… y los ojos son de varios colores, a veces pardos con matices verdes (o al revés), otras azules auténticos… hechiceros.

Esta amiga pequeña grande pretende ser más ella y se retuerce entre símbolos propios, anecdóticos, reveladores, mágicos. Hoy llegas a Los Ojos y ríes, mañana lloras, y puede que de repente te hagan pensar más de la cuenta.

Por eso siempre regreso sobre caminos encontrados hace bien poco, con el alma en las manos, y hechizado por una amistad “a medias” que nació de un proyecto loco que quedó por compartir. Antes, había desandado ese lugar, sin saber, sin entender razones que ahora imagino.

Entonces, vale este postpromo por la sonrisa eterna, y porque muchos de los que me leen encuentren en Los Ojos… la timidez atrevida que me llena y el silencio que grita solidaridad para que los relucientes dientes se muestren, se acostumbren, se multipliquen. ¡En Buena hora!

mayo 18, 2010

Simplemente de humanos

Filed under: Cuba,Social — Dayán García La O @ 3:33 am

Hace días que no escribo en este espacio.  No sé el motivo, puede que la inspiración esté volando como no lo puede hacer la razón. Temo confundirlos con la ambivalencia de momentos blancos, negros y grises que quiero compartir. Aunque vea entre mis cercas todo multiplicado sé que allende mis fronteras los otros también sufren lo suyo.

Primero considero que no hay mejor momento en una familia que el nacimiento de un  nuevo miembro, así llegó un primo-sobrino que tiene a todos locos, y que hace que este “preferido” de la family quede relegado a un segundo plano.

Manolito, sus pinchos y sus ojos achinados

Manolito, sus pinchos y sus ojos achinados

Quería –como el amigo Charly hizo con su momento– culequearme con el chiquilín. Y aquí lo intento con esta luz que a ratos es sombra y crepúsculo vago. Manolito fue bautizado a los dos meses de embarazo de su madre. Mi abuelo le dejó ese mote, que se convirtió 7 meses después en un nombre obligado, porque de que serviría el escogido Kristel después de una temporada diciéndole a la barriga Manolito.

Kristel Manuel es hijo de una mulata clara y un trigueño quemao, así a lo cubano, nació con pelo de “pinchos” y unos ojos chinos que ni  viviendo al lado de la famosa muralla. Ese chamaquito me encantó desde la primera vez que lo vi (por cierto con más de dos meses), me orinó el primer día y no le guardo rencor, ahí me doy cuenta de lo que logra en mí esa cosa de 40 cm de largo. Pues bien, Manolito me tiene loco de remate. Planes para compartir con él mi salario que no alcanza, no sé, regalos para el niño cada vez que voy, y es que creo que ya a mis casi 26 necesito un nene, y tomo el más cercano como mío. ¿Será?

Ya hice catarsis de chamaquili  reprimido, la parte alegre, la que me impulsa a regresar a mis orígenes, al carácter duro que ya  muestra el Mano….

Otra parte, la profesional, pasa de aquí a allá con facilidad, a ratos me pregunto cuál es el camino, a ratos me pregunto sin encontrar respuestas, pero hay momentos que encumbran mis ganas y me convierten en el que quiero ser.

Ahora resumo varias motivaciones, la belleza que llega sin dar explicaciones, la indiferencia que reta, las horas de más, y la aventura prometida por las cercanías caribeñas.

Mi abuela está enferma, hace unos días le diagnosticaron un infarto cerebral leve, quedaron secuelas que no son nada graves, pero solo ahora despierto en sus 76 años.

Mi abuela sabe que siempre tiene que compartir su comida con el "nene"

Mi abuela sabe que siempre tiene que compartir su comida con el "nene"

Mi abuela es más que mi vida, es todo lo que recuerdo desde los 20 días de nacido (con el perdón de esa madre gigante que tengo). Estoy lejos, nos separan 200 kilómetros. Y ahora que quiero tenerla conmigo pienso en esta vida nómada que llevo y en la posibilidad de que eso pueda cambiar. Mejor no pensar, y sí, en esta vida mía las cosas se entrelazan, soporto con fortaleza la embestida,  disfruto las delicias, asumo lo lógico, fantaseo con las cosas por llegar.

Mi abuela lloró cuando en una sala de preingreso me vio borrar como un ciclón las distancias y  el transporte malo, lloré yo después en silencio. Entonces,  ahora sonrío ante lo que la vida me pone delante y se esquiva. Y es que como en el post anterior así es vivir: de cal, de arena, de humanos….

febrero 18, 2010

Periodismo con preservativo. ¿Protección?

Filed under: Cuba,Política,Social — Dayán García La O @ 11:55 pm
Tags: , , ,

Por Roberto Miguel Torres Barbán (Especial para EL click del campesino)

¿Qué relación o relaciones existen entre el sexo y el periodismo? ¿Acaso te lo has preguntado? Nunca habías pensado en eso. Ahora: ¿Qué sientes cuando usas condón  en una relación? Solo hace falta haberlo probado para saber que el sexo con preservativo no es igual a cuando se “hace al pelo”.

El uso del gorrito tiene sus ventajas, te proteges de las ITS, de embarazos no deseados, y sobre todo te sientes más seguro, no me imagino el instante del sexo, pensando: esta persona podría contagiarme…podría contagiarme… podría contagiarme …uhmmmm…¿dónde se pone la concentración?; todo un atentado contra el disfrute sexual.

Pero resulta que las fortalezas del preservativo son sus propias debilidades, no te proteges, pero no disfrutas plenamente, te sientes menos libre, y por supuesto con preservativo jamás tienes hijos, en caso de los que lo uses siempre por temor a quedar infectado.

Algo parecido a lo que siento cuando uso preservativo en una relación me sucede cuando escribo; lo que antes fue placer, disfrute, devoción hoy es encuadre, fórmula, receta, obligación.

Así me sucede cuando aún a falta de experiencia en el periodismo, de conocimiento y de mucho camino por recorrer tengo esta conocida sensación, lo mismo que con el amor, pero es ahora el periodismo el que hago con preservativo.

Solo seis meses he necesitado para sentir estas irresistibles ganas de quitarme el gorrito, y escribir…más allá o acá del “free lance” -que me resisto a creer exista- más allá del cast, las reglas y los editores escribo, con la inmensa necesidad de cambiar mi espacio, el más cercano, el que puedo, porque me resisto a que todo quede estático, imperfecto, no me conformo con ser un inconforme, vamos a ver cuanto me dura, espero que toda la juventud y que esta a su vez, sea toda la vida. Allá vamos:

Parte 1: Los inicios
Algunos años atrás leí que escribir es hacer el amor con las palabras ¿será verdad? Hace mucho más tiempo quise ser periodista, y después, ya en la universidad, un poco más cerca de esos sueños, cuando comencé a disfrutar del placer del lápiz o del teclado, comprendí la veracidad de aquella afirmación.

Pero hoy no escribo porque quiero sino porque “tengo”, debido quizás al ejercicio diario de la profesión –en la justificación salario del mes: sustento de unos días-, me cuestiono por los sentimientos que me mueven a hacerlo.

Recuerdo con nostalgia el placer común que aquellos pichones de periodista sentíamos al redactar desde las aulas universitarias, el artículo para el periódico o el chismógrafo de la facultad, aquella hoja escrita en los mismos turnos de clase y que servía de publicación no importaba si era para nosotros mismos y el público era reducido, no importaba cuando todo se hacía por el simple placer de escribir.

Escribía lo que pensábamos y pensábamos lo que sentíamos y al final la única atadura al  emborronar cuartillas o el Word éramos nosotros mismos, hoy cunado los tiempos y la universidad solo son motivo de nostalgia y las responsabilidades pesan sobre nuestras espaladas todo cambia.

De pronto, al graduarme, no sé si es que he madurado demasiado rápido o que he chocado con una mayor velocidad con la realidad de la profesión pero siento al escribir lo mismo que siento cuando hago el amor con preservativo, pero no sé para que lo uso si al final ya me he contagiado con la moda de la protección, si lo hago con el amor, entonces me pregunto porque al escribir también uso condón.

Vaya la modernidad de hacer este periodismo con condón, que me ha causado en época tan temprana un síndrome de impotencia- anorgasmia al escribir que me impide sentir como antes y moverme también –periodísticamente hablando.

Vaya, este cansancio de amanecer profesional que me obliga a pensar, a sufrir, a vivir que me impide dormir, y cansa estas dos únicas neuronas, de tanto choque y producción de energía.

2 parte: Muchas preguntas: pocas respuestas

Pregunta (P): ¿Qué es hacer periodismo con preservativo?

Respuesta ®. Lo mismo que hacer el amor con-condón

P: ¿Cómo en el sexo te atreves a quitarte el preservativo en el periodismo?

R: Eso quisiera, eso quiero, ahora depende cómo, por qué y para qué.

P: ¿Qué significaría quitarle el preservativo al periodismo?

R: It ´ MEANS be myself, and write, think and do journalism. ¿Inconforme? Sí, claro, el día en qué no lo esté me retiro, pero decidido a hacer, a vivir, a luchar, inconforme con el cómo sobre todo, mucho más que con q´.

P: ¿Significa defender otras ideas y valores o cambiar lo que nunca, estoy convencido, debería ser cambiado? ¿ Acaso  implica ser menos conscientes, comprometidos, integrados? ¿O sería escribir para una de-generación X o Y, o cualquier otro que pague por mentir, destruir y no por sentir o construir.

R: No, eso no sería hacer un periodismo diferente, eso sería sumarse al mismo periodismo que hacen “los grandes” sí, claro los grandes manipuladores, además, no podría sumarme  porque no lo comprendo, así no lo siento, no quiero y porque no me da la gana.

P: Hacer un periodismo sin preservativo ¿SERÍA…?

R: SER más inteligente, más atrevido, más efectivo, sería pensar en lo que quiero lograr y no en lo que debo hacer, enfocarme en la calidad de lo que hago para cumplir mis objetivos y no solo en que debo cumplirlos. Sería no improvisar, cumplir sin abrirme a lo posible, a abrirme al mundo y explotar mis razones –que son la razón- de manera atractiva, logrando que mis receptores sientan al leerme el mismo placer que yo sentí al escribir.

Hacer un periodismo sin preservativo jamás sería decir cualquier cosa, sería decir lo correcto a mi manera, creativamente, con inteligencia, ironía, sarcasmo, humorísticamente o mediante cualquier recurso que surta efecto porque guste y no porque sea la única alternativa.

P: ¿Qué te hace falta? 15 centavos o un peso?

R: Tener la oportunidad de hacer un periodismo diferente, escribir como joven que soy y no como si tuviese medio siglo, lo haría si me regodeara de gente que quiere escribir, hablar, visionar en el siglo XXI y en constante lucha con una desleal competencia, con menos poder, o con el único poder que da la razón, con menos recursos o con los únicos recursos que dan el talento, la inteligencia, la creación y las oportunidades de crear.

Un periodismo diferente es el que dice esto comunica mejor, o pudiera comunicar más de esta manera y no el que diría “con este siempre hemos comunicado y  por eso lo seguiremos haciendo así”, un periodismo distinto que se piensa como un todo y busca la mejor foto que sustituye palabras, la infografía acertada, esa que convoca al disfrute de su consumo, al artículo que se presenta solo precedido de la búsqueda, el pensamiento abierto y reflexivo y no precedido, por ese dedo que señala sin distinguir que el alba y el ocaso apenas se diferencian.

P: ¿Estás, están preparados?

R: Más allá de preguntas y respuestas podríamos conversar mil  y una noches. Solo te digo algo, hay que correr riesgos, hay que abrirse, y hablar, debatir y escuchar, hay que motivar y hacer pensar, tenemos que abrir nuestra mente y por una vez quitarnos el preservativo, riesgos se correrán, sí muchos, pero de lo contrario nunca se demostrará tu fertilidad, de lo contrario nunca tendrás descendencia, nunca disfrutarás, la vida es de riesgo y de confiar, siempre de confiar, si no confías en tu compañía, jamás podrás quitarte el gorro, pero deja vivir y deja disfrutar, déjame hacer el amor que es el periodismo y déjame quitarme el preservativo. Y si quieres no me dejes que yo mismo, mientras pueda, me lo voy a quitar. Yo no soy el contrario, yo soy tu queriendo ser mejor, más libre, más útil y eficaz en lo que hago, yo soy tu…sin preservativo.

enero 21, 2010

¡Coño Obama!

Filed under: Mundo,Política,Social — Dayán García La O @ 1:21 am
Tags: , , , , ,

Sabía que iba a llegar el momento de escribir sobre Haití. Deseché el después del terremoto porque no encontraba forma de escribir tanto dolor. Ahora me llegan a Facebook una invasión de flechazos sobre lo que hace Estados Unidos en el cercano país del Caribe.

Recuerdo la campaña del flamante Premio Nobel. Sin dudas “el negrito” era preferido por todos, fundamentalmente porque el McCain nunca escondió sus pensamientos y dejó claro su fanatismo al método Bush.

CHANGE, el slogan de Obama me engañó a mí y a la mayoría estadounidense. Pensaba en un nuevo camino de la política exterior norteamericana, que no necesariamente tiene que ver con Cuba, en ese aspecto permanecí escéptico. No esperaba más descaros aberrantes, de esos que te dejan con la boca abierta. Ahora, con lo que pasa en la hermana nación caribeña, la administración Obama no me deja cerrarla ni un instante.

¿Por qué sembrar más terror?

¿Por qué sembrar más terror?

Que es eso de mandar militares, y no enviar medicinas, medicos, casas de campaña, alimentos, que se yo.

No puedo creer que más de 13 mil soldados estadounidenses estén en Haití en “labores humanitarias”, sobre todo cuando abiertamente las fuerzas de ocupación están reprimiendo las protestas populares con armas provistas de balas de goma y bombas de gas lacrimógenas.

La conducta de la Casa Blanca contrasta con la postura mundial, todos quieren materializar la ayuda al pobre país del Caribe. Estados Unidos impide la llegada de los alimentos y de la verdadera mano amiga.

Adivino la suerte de esos niños llevados a Estados Unidos

Adivino la suerte de esos niños llevados a Estados Unidos

Descubro en el ciberespacio este anuncio de un video: RAZONES PARA EL TERREMOTO EN HAITÍ…. EEUU Y SU PROYECTO HAARP: programa militar destinado a controlar la Ionosfera y en consecuencia los cambios climáticos. La manipulación del clima. Increíble, pienso tras ver el video. También encontré que un total de 53 niños huérfanos haitianos, la mayoría menores de cuatro años, aterrizaron ayer martes en Pittsburgh (Pensilvania, Estados Unidos) tras ser evacuados de Puerto Príncipe. Otra  Operación Peter Pan. Siento ahora una mezcla de soberbia e impotencia. ¿Qué hacer?.

Ahora me viene a la mente la imagen del reciente Premio Nobel de la Paz. ¡Qué sonrisa la de Obama!!Qué carisma!, ¿qué CHANGE ni que ocho cuarto?

Una vez más el imperio se ensaña con  el dolor ajeno, es una lástima que se camuflen tras la sensibilidad y los mejores valores de la especie humana. ¡Coño Obama, apretaste!

enero 11, 2010

¿Quién pulsa stop en el reloj de la vida?

Filed under: Cuba,Mundo,Social — Dayán García La O @ 1:57 pm
Tags: , , , ,

Ya son 25 años. Un cuarto de siglo. El viaje a mi casa de Macondo (Itabo) me sirvió para, además del atracón de carne y cervezas (digestiva combinación), disfrutar de mi familia al máximo. ¡Cuántos momentos pasados y por pasar!

Un mes de nacido... lindo como siempre

Un mes de nacido... lindo como siempre

Una tarde mi mamá llegó con un arsenal de fotos ¿viejas? (solo por el color amarillo).

-Mírate- me dijo con los ojos acristalados. Me descubrí entonces hace más de 20 años, abrí el scanner y me traje esos flashazos para compartirlos.

Creciendo, jutno a las colonias de la era socialista

Creciendo, junto a las colonias de la era socialista

No puedo dejar de pensar que soy producto de una formación abuela-madre perfecta. Quizás por ellas me gradué en la Universidad y no preferí, como mis contemporáneos del campo, sacar el 12 grado para recalar en Varadero, con lo que cobraría honestamente el triple de lo que gano hoy y aseguraría una “extranjera” dispuesta a “llorar en cualquier lugar del mundo mientras yo gozaba en La Habana”.

Con mi tía hermana

Con mi tía hermana

Eran 17 los años que tenía Migdalia La O cuando “por error” salió embarazada. Pospuso los estudios universitarios. Bastó un técnico medio para cuanto antes ganar dinero para dos, siempre contando con mi abuelastro-papá que se rompía el lomo estibando todo tipo de viandas en una cooperativa.

Así llegó la escuela con el derrumbe del campo socialista. Escuela + Crisis (es hasta difícil recordarlo). Días de no ir a la escuela por falta de zapatos, meses de usar un invento que llamaban zapatillas (declaradas por la prima ballerina assoluta Premio Nacional de la Innovación) y del que solo se salvaban aquellos que recibían la moneda fuerte del extranjero. Las citadas zapatillas eran un producto de tela (mezclilla mejor) cocida a una cámara de tractor o camión.

En ese contexto mi mamá soportó en silencio que mis maestros de primaria afectaran sus necesidades y me compraran el calzado para asistir al II Congreso Pioneril.
-“Negro, tú no puedes ser menos que nadie”- me dijo la directora cuando me entregó aquellos tenis azules, lindos, esperanzadores, sacrificados…

Uno de mis cumpleaños...

También mientras miraba las fotografías me vino a la mente mi paso por la vocacional. Los justificados regaños de los profesores de mucho tiempo en el centro ante mis fugas para el estadio:

– ¿No te da vergüenza? Nosotros vimos a tu mamá con una barriga que le tapaba la boca subiendo estas escaleras.

Un poco antes – rememoré- un DC-10 me había soltado en París, donde tuve la oportunidad de apertrecharme hasta los dientes. Pero ya no profundizo porque ese es tema de otro post. Pero, incluso en esa oportunidad de “fáster”, mi mamá rezó todos los días en algo más de un mes que estuve fuera de casa.

mi graduación de sexto grado

mi graduación de sexto grado

Cuatro años pueden parecer una eternidad cuando los tuyos te faltan, cuando lo desconocido intimida, cuando la distancia solo relega al recuerdo. Así se enfrentó esa mujer a Venezuela; solo para darme, digo darnos, lo que nunca habíamos tenido, más allá del sentimiento de solidaridad e internacionalismo.

Viendo las fotos lloro por lo que ha sido este minuto a minuto de mi madre, pendiente del “niño”, nombre que aún con 25 años no he logrado quitarme. ¿Cómo le pago?

Ella ahora es feliz porque su hijo es “alguien en la vida”, periodista, especialidad de cierto reconocimiento social; pero, ¿acaso sabe cuando va a parar de compartir su salario con este profesional? Mi mamá merece mucho más que eso.

enero 5, 2010

¡Diciembre-Enero: a gozar!

Filed under: Cuba,Social — Dayán García La O @ 10:08 pm

Los festejos por el fin de año siempre son “paradójicamente” alentadores. Pues sí, de una vez te preguntas de qué forma pasaron tan rápido 365 días y te recalcas que a ese ritmo la vida es nada; y por otro lado la fecha supone el motivo ideal para dar rienda suelta a  toda la bulimia  acumulada y arremeter contra la carne de puerco hasta el cansancio, y tomar lo que sea donde sea sin el más mínimo asomo de límite o cordura.

La unión de diciembre y enero es de la familia. Mi natal Itabo aprovecha el respiro laboral para contar con mi presencia. La numerosa parentela se reunió esta vez donde la abuela. Los socios me dieron cita todos los días para intentar ganarme en el dominó. Pegué “la borra” donde se me dio la gana, siempre tras un primer recorrido por los hogares de la otra familia (la sanguínea y la postiza)   para descubrir el lugar donde sobraban cervezas y el marrano se sonrojaba ante las caricias de las brasas de carbón.

Este fin-inicio de año tuvo poco de especial, solo que mi mamá después de 4 años pudo estar entre nosotros. Hablando de la señora que me trajo al mundo, se llevó la Frambuesa de Oro de este fin de año, jejejejejeje. Me la llevé a una fiesta y pues parece que Chávez me la devolvió alcohólica. No paró de tomar cerveza y de bailar como un trompo con  cada regueatón que sonó. Se imaginan, cuidando vieja estuve todo el party. Na, es broma, todavía la Temba-pura se mantiene en forma, aunque con una libras de más. Reeditamos aquellos pasillos de casino de hace como 12 años. Tuve mamitis todos estos días, incuso en exceso (todo en exceso es malo, aseguran los que saben).

Así era el de la casa, todavía lo miro y se me hace la boca agua

Así era el de la casa, todavía lo miro y se me hace la boca agua

En casa de la abuela fue el show, todos reunidos, el patio de la casa (un terreno cuadrado de 30m x 40m) acogió a abuelo y tíos borrachos desde el día 30, parientes cercanos y lejanos consumiendo una nueva bebida que apareció en el campo y bautizaron “Quítate el blúmer”. En honor al nombre hay que decir que el gusto dulce del ron tiene a todo el pueblo sin calzones (véase el promedio de 15 broncas diarias en una población que no sobrepasa los 5 mil habitantes).

El ritual siempre es el mismo, “tomadera y comedera”, y a las doce la fundición en un abrazo único, ese momento familiar que es tan único, y significa tanto para mí. El Menú: el respectivo puerco engordado por meses, la yuca especial que se da bien en mi tierra, el congris majestuoso de la abuela, la ensalada de col y tomate y los siempre responsables buñuelos con dulce de coco, además de la abuelitis y la mencionada mamitis. ¿Qué más puedo pedir? A eso se le suma que había la cerveza de pipa más buena de la última centuria, lo que reservó para mí una caja y media de botellas.

Llegó el 2010 y ya pasó una década desde que se debía acabar el mundo. Ahora es el calendario maya y el 21 de diciembre de 2012, prometo escribir un post el día 22. Ya estoy en La Habana, de nuevo en el ciberespacio. Con  Yemayá a un costado y Shangó al otro (fiel a la Letra).

noviembre 18, 2009

El sabor de las “esposas”

Filed under: Cuba,Social — Dayán García La O @ 4:00 pm

Al leer el título puede pensarse en una feliz historia de amor. Sin embargo, se trata del capítulo más horrible de mi vida. Ahora pienso en ello y la impotencia o la frustración, o las dos juntas me relegan a algún lugar donde se unen al descrédito. Aún me arden los ojos por la pimienta, y no estaba cocinando, incluso tampoco se dirigió a mí el disparo del expectorante. Pero las gotas se confundieron con el aire y me rozaron las ganas. Cuando escribo intento olvidar el dolor de victima; no sé si pueda lograrlo.

Todo fue muy rápido. Casi media noche y la 222 se acercaba a la parada de 23 y F en el Vedado. Dejamos el pan con hamburguesa porque a esa hora no podíamos darnos semejante lujo: o la guagua o la comida… ganó el transporte. Téngase en cuenta el tiempo que demoran dos jóvenes atléticos en cruzar corriendo la céntrica avenida, y a escasos cinco metros del ómnibus tamaña desilusión nos envolvió: casi nos arrolla la 222 apremiada por un P9 que acosaba sigiloso. Dijeron después lo viajeros que la batalla por el pasaje (muy recurrente en nuestras calles sin que nadie haga algo para impedirlo) venía desde la Liga contra la Ceguera, amén de que fueran cerca de las 12 y pocas las personas que estuvieran en la calle. Me asombré también al comprobar que en la dotación de pasajeros estaba un policía, a pocos metros del conductor, en la puerta de la guagua.

Mi amigo gritó cosas ilegibles, rozó la vulgaridad. Tomamos el P9, semáforo por medio pudimos alcanzar frente al Coopelia al desmadra´o chofer. El de mi lado salió corriendo por miedo a un segundo desaire, yo lo seguía seguro. Un escalón,

—¿Usted es policía verdad?—, dijo al agente uniformado y espetó al del timón, —¡Tú eres tremendo SINGA´O! (en perfecto cubano)

Lo que vino después todos lo imaginan, ¿no? El que nació en Cuba responde a la agresión verbal con agresión física, el otro que recibe una agresión física brinda lo mismo, y el que acompaña al que da o al que recibe se suma a la fiesta.

En fin, un suboficial llegó a ayudar a su compañero, no hubo resistencia, sin embargo, el recién llegado no pudo soportar golpear el rostro de mi amigo, y utilizar ese maldito spray, solamente digno de un Hércules desenfrenado.

Pienso en el fenómeno MASIVIDAD y el riesgo que lleva consigo. Lo sufrimos en Cuba. Vamos a formar trabajadores Sociales: el 50 por ciento más uno (soy condescendiente porque mi único objetivo es demostrar la mayoría) no siente en su corazón el trabajo social. Vamos a formar enfermeros: allá va la masa y el 50 por ciento más uno son asesinos de la jeringuilla. Vamos a formar maestros emergentes: la misma proporción; y “el pueblo uniformado” no escapa a este flagelo. Muchos antípodas de la vocación humanista para la que fueron convocados

Quiero nuestras calles cuidadas, los geely rondando a todas horas, que me pidan el carnet 500 veces, que me multen con 30 pesos por alteración del orden público cuando lo merezca (como en este caso), pero detesto la falta de respeto, el abuso de poder, la falta de preparación, el “no escuchar”, las esposas apretadas inhumanamente a pesar del reclamo de dolor, como si fuera el peor de los bandidos.

Una experiencia terrible, vergüenza, humillación, son el precio de mi error, pero parece que los únicos que pagaron fuimos nosotros, y agentes como el referido siguen “custodiando” la ciudad para arremeter con la misma violación de protocolos contra delincuentes y contra otros.

—La guagua no se va de aquí porque no me sale de la p…—, resuenan en mis oídos las palabras del suboficial vociferadas agresivamente a los pasajeros.

No soy un extraño ser llegado de Júpiter, entiendo que son las fatales individualidades las que empañan la integridad de lo general. El día que mi pueblo (ese diamante en bruto de tantas victorias) vista un uniforme azul para abusar, no me va a quedar otra que mudarme para Saturno, aunque mejor no, porque allá pasan cosas extraterrestres. También aquí, la noche de aquel domingo.

Blog de WordPress.com.