El click del campesino

noviembre 23, 2009

Apuntes para un viaje III

Filed under: Cuba — Dayán García La O @ 5:17 pm

A Bayamo…. ¡Y no en coche!

6 de agosto. Carnavales en Bayamo, el motivo perfecto para que la School Bus enfrentara un viaje interprovincial. La carretera que une la capital provincial de Granma y Holguín parecía trazada con una regla gigante. La línea de asfalto cruza perpendicularmente en el Municipio Cauto Cristo sobre el río más largo de Cuba, alcancé a tomar una foto.

En el camino vi vacas, caballos, baches como las trincheras del amigo Charly, pastos para el ganado llenos de marabú, puebluchos que semejaban mi natal Itabo por el color gris y la desolación, guajiros a caballo, guajiros encima de la school bus ( entre estos últimos me incluyo).

Esta era la segunda jornada del plan vacacional, los miembros votaron en su mayoría por un día en la ciudad de ¿los coches? y las ¡mujeres bonitas! Y yo ni corto ni perezoso me sumé a la ola que pregonaba un inolvidable día en el Chapuzón (en su momento les cuento de este lugar).

El boulevard de Bayamo siempre me atrapa. Ya lo conocía, pero no puedo resistir su hipnótico encanto. Mezcla perfecta de la cultura tradicional y los desafíos de la era moderna. ¿Una histórica ciudad perdida en la geografía cubana?

Bayamo merece la visita de todo cubano. Quedarán como yo, atónitos ante la calidad de las ofertas gastronómicas, los precios, la belleza femenina y otros aspectos.

Un hecho inusual fue que los barrenderos llamaran “Lazarito” al primer secretario del partido provincial, lo que demostraba un elevado nivel de cercanía e identificación, y se reflejaba en la impecable limpieza (al menos en la céntrica zona).

El parque Carlos Manuel de Céspedes encandila. Cada tres horas los trabajadores bañan de brillo las losas del piso. De roble en roble graznan los negros judíos, los gorriones prefieren el colonial techo de la cremería (apunto: el helado para el pueblo más rico de Cuba), frente a ella. una tarja señala el lugar donde los habitantes iniciaron el histórico incendio de la ciudad. Hermosas muchachas pasean uniformadas vendiendo un rico café. La radio local se escucha a través de aparatos dispuestos por todo el parque.
Carnavales. Llovía cerveza y lechón asado. A unas cuadras de todo el boulevard, o sea, en la vía consiguiente y paralela. Como en todas las fiestas populares el fenómeno se generaliza. No abrieron los museos, a pesar de ser jueves, y me quedé con la ganas de disfrutar de las magníficas esculturas de cera. En esa ocasión, por más que busqué, no encontré el venerado Pru Oriental, uno de los motivos principales del viaje.

La decoración del lugar resalta entre las acuarelas gigantes que abrazan a los postes del tendido eléctrico, los bancos de disímiles formas, el trabajo del piso, las plantas verdes aún, después de 3 años.

El chapuzón. ¡Qué lugar! El río de igual nombre que la ciudad, fue alterado en su cercanía a la urbe, represado, para ser más exacto, sin que esto obstruya su paso saludable hasta el mar. Era el verano y aquello estaba a punto de explotar. Asomaban camiones con chapas de todas las provincias orientales, en ambas riberas las sombrillas de guano, el local para alquilar botes y bicicletas acuáticas, los quioscos con todo lo que necesita un cubano, y el ceremillar (término muy utilizado en el campo para demostrar abundancia) de gente de aquí pa llá, y de llá pa cá.

Lamentablemente fui solo a ese lugar y dejé el celular-cámara en el bus, pero alcancé una foto en Internet. Me pasó algo divertido, disfrutando de la temperatura deliciosa del agua se me acercó un señor y me dijo:

-Compa, como hay gente de otras provincias verdá?

No le respondí, solo atiné a sonreír. “Si él supiera, pensé.

Bayamo me dejó un agradable sabor (como otras veces). Ojalá en la próxima visita no cambie de opinión.

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4 comentarios »

  1. ¡Qué envidia, Dayán! Si supieras que Bayamo fue la única provincia de Cuba que me faltó por conocer… Así que me pusiste los dientes largos de envidia. Qué se le va a hacer, una espinita que tengo clavada. Y me alegro de que tú lo disfrutaras. Ay, ese café, la cerveza y el lechón asado.
    Saludos cordiales. Me hiciste pasar un buen rato.

    Comentario por Animal de Fondo — noviembre 23, 2009 @ 11:51 pm | Responder

    • que alegría amigo, y ese es mi objetivo al escribir esta serie, que la gente o recuerde con nostalgia, o conozca y quede con ganas de visitar estos logares, en tu caso Bayamo. a pesar de los pesares, tenemos en Cuba lugares muy hermosos para recorrer, con mucha historia, esa que ningun bando puede negar, esa que involucró tantos sacrificios, gracias por la visita. Conoces Cayo Bariay? pues el proximo post es sobre la visita al primer lugar de America visto por Colón, suerte

      Comentario por Dayán García La O — noviembre 24, 2009 @ 4:44 pm | Responder

  2. genial…
    muy a pesar de que no conozco la ciudad tengo excelentes referencias de ella, gastronomía, limpieza, identificación ciudadana, en fin….y con esta historia vaya a quien le quedan fuerzas para resistirse a visitarla?
    al menos te tenmos ahí para en lo que llega la oportunidad disfrutar con tus vivencias
    besos

    Comentario por yaylen — noviembre 26, 2009 @ 2:13 am | Responder

  3. hola yaylen otrs besos para ti, y graciassssssssssssss

    Comentario por Dayán García La O — noviembre 26, 2009 @ 10:28 pm | Responder


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